El tiempo de los trolls se puede estar acabando. Es por desgracia bastante usual, el subir un post o una simple foto a un red social o a una web, en la cual se permitan opiniones, y verte contestado (normalmente por perfiles falsos o nombres genéricos) con insultos, calumnias o con intromisiones a tu honor o al de tu familia. No hablo en primera persona, ya que esto le ha ocurrido y le ocurre a muchísima gente. Muchos de estos “valientes”, que no suelen ser más que gente acomplejada en su vida real, y que desatan todos sus frustraciones e ira desde un supuesto anonimato, suelen borrar posteriormente sus comentarios, sobre todo, cuando son advertidos de que van a ser denunciados. Hasta la fecha salvo que se hubiera obtenido un pantallazo (algo que siempre recomiendo) estos individuos procedían a borrar su comentario y hasta ahí quedaba la cosa.
Pues bien afortunadamente la tecnología, que siempre suele ir detrás de los delincuentes, pero siempre acaba alcanzándolos, ya permite a través de una app el localizar dichas entradas borradas y así poderlas aportar como soporte de tu denuncia o demanda. Dicha app ya ha sido admitida por un juzgado español, lo que supone una fantástica noticia, y un primer paso para acabar con la inmunidad de estos indeseables en la red.
Tampoco vamos a engañarnos y pensar que sacar adelante una denuncia por injurias o calumnias es fácil, pero lo que es menos complicado es obtener una sentencia favorable en vía civil y por tanto una condena de la persona que amparada en un supuesto anonimato arremetía sin límite alguno contra tu persona. En dicha vía civil, se conseguirá una indemnización y el plazo de prescripción para interponer la demanda es de 4 años desde que se realiza el comentario que agrede tu honor.
La línea de lesión al honor es muy delgada, regulado en la Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, y regula también la protección a tu imagen y a tu intimidad e identidad. Por poner un ejemplo propio, en un post de mi Facebook (@gabriel.echavarri) hablando sobre el brote de listerosis, una página con solamente 4 seguidores y sin dato alguno identificativo, procedió a comentar la noticia, atacándome personalmente, citando datos personales de mis hijos menores de edad. Inmediatamente (yo si obtuve pantallazo y está denunciado) le comuniqué que iba a denunciarlo ante la fiscalía por haber vulnerado el derecho a la intimidad de mis hijos, y borró el comentario de forma inmediata. Como ya he dicho yo obtuve pantallazo, pero de no haberlo obtenido, esta persona se hubiera permitido la licencia de vulnerar la intimidad de 2 menores sin consecuencia alguna. Ahora gracias a esta herramienta el borrar los comentarios no servirá de nada. Espero que para lo que sirva es para que estos trolls, haters, o en definitiva indeseables, dejen a la gente opinar de lo que uno considere sin riesgo de verse insultado o ver vulnerado su honor o el de su familia.
Gabriel Echávarri